Fiestas Patronales de San Salvador,
Capital de la República de El Salvador
Es el sexto día de agosto del año de Nuestro Señor de 1528, en la decimosexta centuria de la Era, en un pequeño poblado situado al sur de la actual ciudad de Suchitoto, donde fue re-asentada la villa española de San Salvador, fundada tres años antes por Pedro de Alvarado y puesta bajo la advocación divina de la Santísima Trinidad.
Frente a un pequeño grupo de moradores, ibéricos e indígenas, el cura Francisco Ximénez oficia una misa a campo abierto, para conmemorar la Transfiguración de Jesucristo en el Monte Tabor, ocasión narrada en los escritos neotestamentarios de la Biblia, cuando los discípulos del carpintero galileo tuvieron oportunidad de verlo rodeado de luz, acompañado por Elías y Moisés, en una demostración plena de su vinculación terrestre y celestial.
Esa ceremonia religiosa de los sansalvadoreños es sencilla, envuelta entre los cánticos y rezos de la gente, el humear de las velas, el olor a inciensos y perfumes, el tañido de una campana y la explosión de cohetes en lo alto de los cielos. De esta manera, la población y el sacerdote Díaz cumplen a cabalidad con las disposiciones establecida en 1457 por Su Santidad Calixto III, quien ordenó que la Transfiguración fuera celebrada con solemnidad cristiana el seis de agosto de cada año venidero hasta el fin de los tiempos.






